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Lo que se consigue y lo que no, en Mérida
Por Guillermo Casanova
Conseguir leche en polvo en Mérida es una odisea. Cuando llega, se va. Y llega muy poco. Eso por los caminos regulares. Por los caminos verdes llega con más frecuencia pero el precio va desde 20 Bs. F., si te lo vende un conocido o amigo, y a 30 Bs. F. en abastos.
La leche líquida ya se consigue con mayor regularidad, pero no siempre de las marcas tradicionales sino de algunas recién llegadas al mercado venezolano; supongo que amigas o hijas del “proceso".
Siguen llegando lo productos que contienen leche, además de otras cosas como sólidos lácteos y quién sabe qué más.
Otras cosas que no se consiguen son, el aceite, las salsa de tomate Heinz, Coca Cola, muchas medicinas…
Lo que aparentemente sí se consigue con mucha facilidad son los sicarios por la cantidad de “ajusticiamientos” que hay.
Y tráfico… no tanto como en Caracas, pero 6 kilómetros se recorren en las horas pico en 45 minutos.
Gasolina hay, pero no siempre de 95. Aceite para carros, no en todas las bombas de gasolina, pero sí en tiendas de auto-periquitos, por supuesto mucho más caro.
Motorizados… llegando al exceso. Sin cascos, abusadores, de a tres por moto (incluyendo niños), bravucones, irresponsables. Hace dos semanas se murió un motorizado por día en siete días.
Suciedad, bastante.
La paz de la ciudad de los caballeros: se fue.









