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FARC, la hipocresía de las liberaciones
Por Guillermo Casanova
Copio este excelente artículo extraído de la página: AIPEnet.com
FARC, la hipocresía de las liberaciones
por: Saúl Hernández Bolívar*
Medellín (AIPE)- En cuanto a la liberación “unilateral” de secuestrados por parte de las FARC, hay que hacer algunas precisiones. En primer lugar, no es acertado hablar de avances o de eficacia en la mediación del dúo Chávez-Piedad Córdoba. Los resultados de su intermediación, si bien son tangibles, carecen de mérito por cuanto es la guerrilla la que ha decidido esta vía a cambio de ciertos beneficios, como son la interlocución con gobiernos extranjeros y el que uno de ellos abogue por el levantamiento del estatus de beligerancia y les otorgue tratamiento de fuerzas políticas no terroristas. Además, luego de un sinnúmero de manifestaciones de mutuo respaldo —e incluso de admiración—, es obvio que las FARC prefieran hacerle gestos de “desagravio” a su amigo venezolano en vez de mostrar impotencia ante un archienemigo que, al frente del Estado colombiano, los ha reducido notoriamente.Por cierto que no puede hablarse tampoco de liberaciones “unilaterales”. Como el mismo presidente Uribe lo recordó, el gobierno colombiano liberó por su propia iniciativa un grupo de 27 subversivos presos en diciembre de 2004, y el año anterior liberó un grupo mayor, de 125 guerrilleros, incluido el llamado ”canciller de las FARC”, Rodrigo Granda, un verdadero pez gordo que ganó la calle gracias a la injerencia del presidente Sarkozy sin que hasta ahora se haya visto retribución alguna al hablar las FARC de liberaciones “unilaterales” y “desagravios” al teniente-coronel Chávez cuando es el gobierno colombiano el que ha liberado sin condiciones.
De otra parte, el espectáculo armado para las liberaciones es francamente grotesco. Más allá de entender el shock que puede sufrir una persona al terminar un secuestro de seis años, y de que probablemente sea coaccionada para “manejarse bien” en los últimos minutos del cautiverio, es claramente degradante ver a uno de los secuestrados, en este caso a Gloria Polanco, agradecer con excesiva generosidad a sus captores por su liberación y hasta mostrarse enternecida por las flores que le entregaron para poner en la tumba de su marido, ¡al que ellos mismos asesinaron! Es una muestra de indignidad que zahiere a toda una sociedad que ha sido víctima de las bellaquerías de estos asesinos durante tantos años, y que se presta para que esta horda de salvajes siga apareciendo ante el mundo como una orden de monjes misericordiosos. Acaso sea por todo lo contrario de esta actitud sumisa, que Íngrid Betancourt recibe maltratos de sus captores, de acuerdo con las declaraciones de los liberados. Conociendo su rebeldía característica, es imposible imaginar a Íngrid agradeciéndoles por nada a estos sayones pero “vivir para ver”, dice el refrán, y con tal de salir del confinamiento un secuestrado hace y dice lo que sea.
A esto se suma el consecuente chantaje acerca del estado de salud de quienes siguen en la selva, el cual no es refrendado por la buena condición física de quienes salen. Hay que aclarar que esto no resta gravedad al crimen, son secuestros de largos y tortuosos años en condiciones infrahumanas, encadenados a los árboles o encerrados en alambradas de púas. Sin embargo, inicialmente se anunció la liberación de Consuelo Perdomo y Clara Rojas por razones de salud, pero el país se sorprendió al verlas llegar maquilladas y peinadas, con un aspecto muy distinto al de secuestrados que se fugaron del cautiverio, como Fernando Araujo y John Frank Pinchao.
A los últimos liberados, afortunadamente, se les ve en buen estado a pesar de que se rumoraba acerca de su franco deterioro. La señora Polanco está bien físicamente —¿será eso lo que tanto agradece?—; Orlando Beltrán luce robusto y colorado aunque dice haber perdido cerca de 30 kilos; Luis Eladio Pérez está más fuerte que un roble a pesar de un supuesto “ataque cardiaco —tratado con una aspirina, según dice—, tres comas diabéticos y la parálisis de un riñón”; en tanto que Jorge Eduardo Gechem luce un poco maltrecho pero no es el moribundo que nos pintaban, gracias a Dios.
Esto viene a colación porque se está tratando de presionar al gobierno de Colombia para que haga lo que sea con tal de salvar a Íngrid, quien supuestamente estaría al borde de la muerte. El problema es que les está pasando lo del pastorcito mentiroso y esa fórmula ya la desgastaron, no hay quien la crea. Claro que no es improbable que ella muera en cautiverio, siendo sus captores los únicos responsables de un desenlace fatal. A pesar de todo, los recién liberados no tienen derecho de venir a politiquear con un tema al que los colombianos le cerramos la puerta el 4 de febrero: no al despeje, cero concesiones. Los canjeables no son las únicas víctimas de las FARC y no puede permitirse que sean usados como armas contra el resto de los colombianos, a quienes la guerrilla no despide con falsos abrazos y besos de Judas sino con tiros en la nuca.
___* Periodista y escritor colombiano.
Mentiras de Correa y Chávez en la muerte de Reyes y el conflicto colombiano
Por Guillermo Casanova
A raíz de la muerte de los guerrilleros en la frontera entre Ecuador y Colombia, del lado de Ecuador, en la que murió el terrorista “Raúl Reyes", comandante y 2º de abordo de las FARC; Rafael Correa, presidente de Ecuador, reaccionó, después de recibir una llamada de Hugo Chávez, catalogando lo sucedido de “masacre", “agresión a Ecuador” y puso a su ejército, ahora sí, en “Alerta Máxima”, y también llamó a su embajador en Colombia.
Pero a todo esto hay unas cuantas cosas que demuestran la deshonestidad de Correa y los suyos, al igual que de Chávez y los suyos acá en Venezuela.
Cuando anunciaron la muerte de Reyes y los otros terroristas de las FARC, recordé inmediatamente que Ecuador había rechazado “enfáticamente” los anuncios del Ministro de Defensa de Colombia sobre que Reyes estaría en Ecuador e Iván Márquez, Marulanda y otros en Venezuela.
Hoy comencé a buscar esa noticia y coloco aquí fragmentos de algunas encontrados y sus fuentes.
Gobierno niega la presencia de líder guerrillero en territorio ecuatoriano
25/02/08
La Cancillería rechazó las declaraciones del gobierno colombiano respecto a que el líder guerrillero Raúl Reyes se esconde en Ecuador. Mientras se habla de una disputa por el liderazgo de las FARC.
A través de una nota diplomática enviada a Bogota, el Ministerio de Relaciones Exteriores rechazó las aseveraciones del Canciller colombiano, Juan Santos, quien aseguró que el líder guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes se encuentra escondido en territorio ecuatoriano, mientras “Marulanda” o Tirofijo en territorio de Venezuela.
Santos además sugirió que esto sería del conocimiento de los organismos de seguridad ecuatorianos, lo que fue calificado por la Cancillería ecuatoriana de “meras especulaciones” que pueden afectar la imagen internacional del Ecuador.
En el comunicado se aclara que “el Estado ecuatoriano no aceptará la presencia en su territorio de personas que organicen o realicen hechos violentos que afecten a un tercer país”, se aclaró en el comunicado, entregado ayer a la Embajada de Colombia en Quito.
En Venezuela, el ministro de Defensa reaccionó así al mismo anuncio:
Ministro Rangel niega que dirigentes de las FARC estén en Venezuela
24/02/08
“Estamos en presencia de una mentira más, fraguada desde concienzudos laboratorios mediáticos que indudablemente tienen sus raíces en el norte de América", dijo Rangel
Santos había afirmado previamente que los jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Iván Márquez, Timoleón Jiménez “Timochenko” y Germán Briceño “Grannobles” se encuentran en Venezuela y que “Raúl Reyes” estaría en Ecuador.
En respuesta, Rangel afirmó que hay una dilatada historia de “mentiras” vertidas por portavoces oficiales colombianos para desprestigiar a Venezuela o a sus gobernantes.
En esta oportunidad Correa dice una cosa sobre sus “buenas” intenciones hacia Uribe, pero lo sucedido demuestra lo contrario. También habla sobre la presencia del ejército de Ecuador en la frontera, que por lo sucedido, o es inepto, o cómplice de los terroristas:
Correa se niega a catalogar a las FARC como ‘’terroristas'’
14/02/08Aseguró que cada vez que tiene oportunidad le ofrece sus “buenos oficios” a su par colombiano, Álvaro Uribe, para que se solucione el conflicto bélico.
Correa denunció, una vez más, que Colombia no protege la frontera binacional, por lo que se ha visto en la obligación de activar a unos ocho mil militares y tres mil policías para custodiar la zona a un costo que supera los 100 millones de dólares anuales.
Aun hay más noticias y declaraciones “enfáticas” de Ecuador y Venezuela negando lo que ahora está de anteojitos; que los gobiernos de estos países protegen a los Terroristas de las FARC y, posiblemente de otras organizaciones de la misma calaña.
Correa ahora grita y patalea contra Colombia y su incursión, pero es un grito hipócrita y deshonesto pues como se lee arriba, dicen no estar involucrados en el conflicto de Colombia y sin embargo permiten la presencia de las FARC en su país. Lo mismo sucede en Venezuela donde, peor todavía, ahora el presidente anuncia con que, una incursión similar sería considerada una “causus bellis”, sabiendo muy bien Chávez que en las fronteras venezolanas de Apure, Táchira y Zulia, hay campamentos guerrilleros y que Colombia se lo ha dicho en numerosas ocasiones, “por las buenas".
“Casus belli” (no “Causus bellis” como dijo Chávez) podría anunciar Colombia contra Venezuela por los campamentos guerrilleros, por la protección oficial de terroristas de las FARC por parte del gobierno venezolano. Pero no lo ha hecho y no lo hará.
Por cierto, Chávez, con su retorcida forma de interpretar la historia y las situaciones, compara a Colombia con Israel, demostrando de nuevo su anti-semitismo y su absoluta parcialidad hacia una minoría colombiana delincuente; los TERRORISTAS de las FARC.
¿Quién mató a Julio César? por Eduardo Casanova
Por Guillermo Casanova
El Máximo y Magno Líder de la Gran Revolución Bolivariana, teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías, ha ordenado que se investigue a fondo todo lo relativo a la muerte de Bolívar, que se averigüe, más allá de toda duda, quién mató a Bolívar y, si se confirman sus sospechas, que se castigue con fuerza a los herederos directos de los asesinos, que son los liberales colombianos y, aunque no es actualmente liberal, especialmente a Álvaro Uribe Vélez, por ser el que más se ha beneficiado del tan vil asesinato.
Noble inquietud la que ha motivado tan severas órdenes. Pero hay que reconocer que la muerte de Bolívar sólo afecta a seis países, en los que se habla apenas un idioma. En cambio la muerte de Cayo Julio César, o Gaius Iulius Caesar, que es como se dice en latín, afectó al Imperio Romano, que abarcaba una veintena de países actuales en los que se hablan como diez o doce idiomas, por lo menos. Eso nos obliga, muy a nuestro pesar, a aceptar que el asesinato de César es más importante que el de Bolívar. César nació en Roma el 13 de julio del año 101 antes de Jesucristo, y fue apuñalado en la entrada del Senado el 14 de marzo del año 44, también antes de Cristo. Los historiadores siempre han contado que fue una conspiración, y han hablado de varios conspiradores, pero llama mucho la atención que, en trance de morir, César sólo se haya referido a uno de ellos, a Bruto. “Tu quoque, Brute, fili mi”, fue lo que dijo el moribundo (“¿Tú también, Bruto, hijo mío?”, es la traducción al castellano), lo que bien puede indicar que sólo fue Bruto el asesino. Y en ese caso, si se confirma esa hipótesis más allá de toda duda, habría que hacer pagar ese crimen, ese horrendo crimen, a sus descendientes directos, que son los partidarios de Chávez, los que “están con el proceso”, y muy en especial al teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías, porque todos son, también más allá de toda duda, Brutos. Muy Brutos.
Extraído del blog LITERANOVA: ¿Quién mató a Julio César?
por Eduardo CASANOVA









