Cuando llueve hay derrumbes, pero nunca soluciones
Por Guillermo Casanova elOct 10, 2008 | EnOpinión, Política, Noticias, Venezuela, Actualidad, Sucesos | Enviar reacción »
Ayer llovió en Mérida duro y seguido; un verdadero aguacero. Cuando me acosté a dormir, me pregunté cuál sería el pueblo, caserío, o hasta ciudad víctima esta vez. Lo fueron Tovar y Santa Cruz de Mora.
Y es que la ineptitud, corrupción, sumisión… o la combinación de estos factores y otros más, todos negativos, en los gobiernos locales de Mérida no dejan otra forma de pensar que, ante lo malo, nunca estaremos preparados.
Mientras la ciudad de Mérida está absolutamente llena de propaganda a favor de los candidatos del PSUV; propaganda costosísima como cualquiera puede ver, pues han ocupado las mejores vallas, han regalado calcomanías que cubren vidrios enteros en carros, están en todas las radios y se contratan “artistas” para celebrar los 450 años de Mérida en el Estadio Metropolitano (en realidad son espectáculos para que el alcalde Carlos León se haga propaganda para la re-elección a costa del dinero público)… mientras todo esto sucede en Mérida, no se ha hecho nada para prevenir las consecuencias de los fenómenos naturales que periódicamente dañan partes del Estado Mérida.
Cuando hablo de sumisión me refiero a que, con gran seguridad, algún funcionario público habrá pensado en que algo se puede hacer para evitar lo que las lluvias con mucha frecuencia causan en Mérida, pero prefieren quedarse callados y no enfrentarse a Hugo Chávez cuando este gasta en armas de guerra, en comprar conciencias en otros países, en viajar alrededor del mundo, en todo el despilfarro por el que el líder “socialista” y sus secuaces son conocidos, en lugar de ocuparse de los “pequeños” problemas que verdaderamente harían felices a los pueblos.
Una “pequeña", pero bien planificada vía alterna para las ciudades de Tovar y Santa Cruz de Mora, haría felices a los pobladores de esos pueblos. Helipuertos de emergencia, reparación de vías, muros contenedores para evitar los derrumbes, mejores puentes para atravesar ríos, mudanza de casas construidas en zonas riesgosas, alertas meteorológicas, planes de evacuación, zonas de refugio (no escuelas improvisadas a último momento)… son tantas las cosas que se pueden hacer para ayudar a los merideños, pero no se hacen, y con la misma gente, los chavistas en el poder, no se harán. Porque Carlos León y los otros alcaldes de Mérida no lo han hecho; si repiten menos lo harán y porque el candidato de Chávez a la gobernación es un sumiso absoluto de Chávez; dicen que es buena gente, pero un “buena gente” que se calle ante los crímenes de otros, es un cómplice y por lo tanto, también un delincuente.
Pero es el pueblo el que debe votar contra esto. Siempre he escuchado que los andinos son brutos, ahora que vivo acá no pienso así. Pero si vuelven a ganar los chavistas en este estado que esconde su fealdad ante la visita de los turistas, pero que la tiene en todas partes gracias a la ineptitud, corrupción y sumisión de sus gobiernos, entonces tendré que revisar mi pensamiento sobre la brutalidad andina.
Algunos dirán que con William Davila, ex-gobernador merideño, tampoco se hizo nada. Pues qué equivocados están.
Todavía no hay reacciones
Dejar un comentario
| « Cuando toda la clase reprueba, el maestro es el equivocado | A estas alturas deberíamos estar llamando a votar, ¿pero por quién? » |







